Paisaje No. 5

Colectivo Glicerina*

*María José Sánchez, Cristina Gaviria, Juliana Martínez

16 de noviembre a 1 diciembre, 2016

Sala de Proyectos, Unviersidad de los Andes

 

El letargo de lo racional, factual y objetivo que deviene de una herida, arroja al alma humana a merced de un visceral instinto de supervivencia cuyo motor es la crudeza. Cuando la carne de despierta y se adentra en el frenesí que supone el quiebre radical de la realidad inmediata del sujeto, todo aquello que tenía consolidado como cierto, se desploma.

El remolino que entonces surge trasciende y derrumba todo lenguaje, todo método discursivo y todo método expresivo. Deviene en la transformación de un nuevo micro universo de incertidumbre y de opulenta perplejidad. Las verdades asentadas hasta ese momento se remueven, se deforman, se reconstruyen, se trastornan y se relevan. Los parámetros de lo previamente acatado, del discernimiento social, de la civilidad y de la lógica colectiva se desdibujan y se funden en un mismo horizonte.

Es entonces cuando la herida se torna en un paisaje en sí misma: en un mapa geográfico y astral que encapsula un universo paralelo antes desconocido para quien lo padece. Que éste nuevo universo adopte las características de una ilusión construida o de una realidad obligada, depende de cada quién. Mas lo que sí es irrefutable es la cualidad en la que la herida -ésta nueva huella eterna- desgarra lo arraigado, altera las emociones y transfigura para siempre a quienes la sufren, y a quienes la atesoran.

Paisaje No. 5

Colectivo Glicerina

Composición Musical por Miguel Benavides