Pink Punk And Bad Painting / Ricardo Muñoz Izquierdo

Ricardo Muñoz Izquierdo, Pink Punk And Bad Painting, 3 al 17 de octubre de 2018.

Sala s1 206.

 

Ricardo Muñoz Izquierdo a lo largo de su producción artística ha indagado sobre la iconografía y la gráfica occidental de dibujos infantiles, de forma tal que reinterpreta los contenidos y subvierte su visualidad a un grado de perversión. Lo anterior sucede gracias al uso de literatura ligada al mundo de la psicodelia, el punk, la pornografía y las subculturas, tamizado por la reflexión autobiográfica para permitirse construir universos simbólicos que amplían las posibilidades de los medios discursivos implicados en su obra de creación, como lo son: La fotografía, el dibujo, el video y la pintura entre otros. Lo anterior señala el uso desmedido y saturado de las superficies permitidas desde la experiencia estética, a través de yuxtaposiciones absurdas y sórdidas de íconos del arte con signos triviales pertenecientes a la cultura popular y underground, acentuando tensiones dialécticas entre lo público y lo privado, lo culto y lo marginal.

En PINK PUNK AND BAD PAINTING se establecen relaciones narrativas en las cuales el cuerpo ficcionado se presenta por medio de una fuerte esencia animal, con la cual subraya conductas y pulsiones humanas, ligadas a comportamientos primitivos, salvajes e instintivos, al igual que la forma segmentada y cercenada de sus representaciones pone en evidencia como los postulados gráficos de los cuentos infantiles, las historietas, los comics y el universo de Walt Disney son subordinados por contenidos de orden sexual, psíquico y político. Las imágenes que conforman este proyecto señalan la condición de fragilidad y mortalidad que acompaña la condición humana mediatizada, como también, de acuerdo al grado de vecindad a lo largo del espacio connotan diversas interacciones interpretativas.

“Lo que se evidencia es un constante contacto con lo feo, con lo descarnado, con lo brutal, con lo
violento, cada dibujo en sí mismo plantea una perversión de la inocencia, se repite una y otra vez,
hoja por hoja los dibujos vociferan, gruñen, gritan todos al unísono hasta lograr un espacio de
silencio.”
Jorge Pachón.