Ian Toledo
Exposición abierta al público del 23 de septiembre al 10 de octubre de 2026
Inauguración 23 de septiembre 5pm

Grabar el sonido, que acto tan extraño. Grabar como quien lo hace en aguafuerte, en linóleo o en piedra. Ver el sonido, tocar el sonido. Como quien intenta atrapar burbujas con las yemas de los dedos. La tecnología nos ha regalado cuerpos que cristalizan las ondas fugaces. ¿Qué son estos objetos tan raros? Que buscan atrapar como las redes en el mar el sonido. Es una ilusión: la red permanece bajo el agua, nunca se cierra y nunca asciende. Podemos escuchar el sonido una y otra vez, pero nunca seremos capaces de poseerlo. Podemos tener sonido fijado, prensado en un objeto, pero el evento grabado estará siempre ausente.
En la película Mulholland Drive la pareja protagonista va al Club Silencio. “¡No hay banda! (…) todo esto es una grabación. ¡No hay banda y aun así la escuchamos!”. El sonido deambula por el espacio huérfano de su fuente originaria, condenado a repetirse una y otra vez hasta la muerte de su contenedor.
